El reconocimiento precoz de la crisis, por parte del niño o de sus responsables, es un tema capital. Se ha de iniciar la administración enérgica de broncodilatadores inhalados (salbutamol, terbutalina) con cámara espaciadora y/o mascarilla facial (en niños pequeños) o con dispensadores de polvo seco (en niños más mayores) convencionales o activados por la inspiración.
El número de dosis a administrar, otras medicaciones acompañantes y lo que hay que hacer a continuación, debe estar recogido en el cuaderno médico del plan de actuación por escerito ante una reagudización de asma, a disposición de los padres y/o cuidadores.
No hay comentarios:
Publicar un comentario